Suplemento Especial

cocacolagifPrimer puesto en la Categoría Agua del XVI Premio Coca-Cola a la Ecoeficiencia, organizado por la Pontificia Universidad Católica del Perú.
En el 2010 Marino Morikawa, un científico peruano radicado en Japón, comenzó  a investigar, con sus propios recursos, la contaminación del agua en el humedal El Cascajo, ubicado en el distrito de Chancay, provincia de Huaral, a unos 80 kilómetros de Lima.

Marino cuenta que su conexión con el humedal El Cascajo data de su infancia, que transcurrió en Huaral, pues solía visitar este lugar con su familia. “Recordaba el humedal como un espacio rodeado de áreas verdes y con una gran variedad de aves y peces”, cuenta Marino. “Pero después de veintidós años, cuando regresé, me di con la sorpresa de que el humedal El Cascajo y su área circundante no estaban protegidos y, peor aún, se encontraban en una situación de emergencia ambiental”.

En efecto, el idílico humedal de antaño se había convertido en un botadero ilegal de basura desde hacía más de veinte años, rodeado de chanchería, desagües y terrenos de cultivos, todos ilegales. “¡Cuando vi la situación crítica en la que se encontraba el humedal, busqué la manera de reunirme con las autoridades locales para convencerlos de que todavía era posible salvar este eco-sistema!”

Marino puso en práctica en el humedal un experimento científico, implementando sistemas de nanoburbujeo y biofiltros, y aplicándolos por sectores para tener un orden en la limpieza y en el control de vigilancia. Los trabajos de recuperación del humedal El Cascajo se iniciaron en enero de 2012, dando excelentes resultados en apenas dos meses. A siete meses de iniciado el proyecto, se puede decir que las aguas ya están en proceso de recuperación, y ya se pueden avizorar algunas especies vivas en el humedal.

Marino nunca perdió ni el optimismo ni la sonrisa. Gracias a su inspirador proyecto, ganador del XVI Premio Coca-Cola a la Ecoeficiencia, en la categoría Agua, se ha recuperado el humedal El Cascajo y su biodiversidad. Y ahora el lugar está volviendo a ser lo que era: un verdadero refugio de vida silvestre. De hecho, más de cuarenta especies de aves migratorias han vuelto a recalar allí en busca de alimentos, luego de volar miles de kilómetros desde el norte del continente hacía las tierras del sur.  
“Gracias al  Premio Coca-Cola a la Ecoeficiencia, organizado por la PUCP, el humedal El Cascajo se ha convertido en un ejemplo para que muchas personas tomen conciencia sobre los grandes problemas que ocasiona el maltrato a un hábitat natural. Este reconocimiento, más que un premio es un triunfo para el humedal. La recuperación total de este hermoso lugar será difícil pero no imposible. Y allí me tendrán”.